05/12/2019

Temporada y coacción económica

Juan Oviedo analiza un fenómeno compun en las localidades turísticas
¡Por fin trabajo!, no importa si se está en negro o no, no importa si se deben trabajar 12 horas, ni tampoco que no se contemple sábado y domingo, ni tener franco, menos que menos si descanso bien y entre un turno y otro deben al menos existir 12 horas de diferencia, es trabajo y no tengo elección, ¿el salario? , bueno, el patrón lo determinará.

Esto a grandes rasgos piensan la mayoría de los habitantes que no tienen trabajo todo el año, convertirse en mano de obra barata de un sistema de comercio sujeto a los servicios, sistema que impone normas, conductas y reglas a respetarse, ¿cuáles?, las de explotación enunciadas al comienzo del artículo.

¿Ese changador o trabajador informal puede decir que no, es libre de decir ¡no! a tal forma de explotación?, imposible porque hablamos de personas empujadas por las necesidades económicas como el hambre y la miseria material que los rodea, entonces, si o si deben aceptar ese trabajo que la temporada les pueda por el momento proveer, ¿sabe cómo se llama esa condición señalada? coacción económica porque no puede decir que no.

Pero no es la temporada quienes coaccionan, sino los que se aprovechan de ella para llevar adelante la explotación a sus empleados temporales, como ocurría durante el esclavismo o la servidumbre. Una desigualdad material y social marca toda temporada, los patrones y los proletarios en una actividad económica de servicios, si hay desigualdad ahí, ¿que no debería haber en contra de changadores o lumpemproletario? o ¡los que no pueden negarse!

Obligados a tomar lo que tienen en manos, sea la condición laboral que sea, no sea lo mismo con cualquier propietario, éste puede prescindir de la mano de obra local, porque la pueda importar de otras provincias y apretar mucho más el yugo de la explotación en aquellos que trajo.

La temporada muestra en definitiva lo que son estos balnearios costeros en su cabal dimensión, lugares de explotación ante la pobreza que su sistema estacional provoca, necesidades y urgencias que deben por terminar de aceptar lo que los dueños de los servicios determinan.

Históricamente la sociedad nació servicial al balneario, el crecimiento de éste implico que creciera también la mano de obra asentada y tras la organización de los servicios, devenir colectivo, hagamos cuentas.

Con una hipotética población reinante alrededor de 55 mil habitantes en el pueblo, con 10.000 habitantes con trabajo durante todo el año, con una familia de cinco personas a su cuidado resultaría un total de 50.000 personas bajo la cobertura de estos trabajadores, mientras que los restantes, sea la suma que sea, deberían arreglársela como puedan, en especial ante la falta de un verdadero subsidio al desempleo que les garantice su subsistencia. Nadie piensa en eso ¿verdad?

Pero la temporada también es atracción de la mano de obra desocupada en otras provincias donde se instala la pobreza como son Chaco, Santiago del Estero, Tucumán y gran Buenos Aires, una férrea competencia se desata entre los necesitados y caldo de cultivo a la aceptación de la explotación laboral, donde los dueños de los servicios se aprovechan, ¿cómo se llama eso?: coacción económica.

Como marco teórico de fondo diremos que plusvalía y explotación van de la mano desde el planteo de Marx, ahora, el trabajador de servicios no produce nada por lo tanto, no hay plusvalía y ¿cómo determinar su explotación?, el presente compendio nos aclare la cuestión del abuso por parte empleador hacia el empleado hasta la precariedad laboral.

Enumeremos casos de explotación laboral en correlación al Estatuto de los trabajadores:

Trabajar jornadas seguidas sin tener descanso alguno (como mínimo 12 horas entre jornadas)

Trabajar exceso de horas. Cuando se estipula en el contrato x horas y se trabaja realmente x + n horas de más, y además hacer cobrar el conjunto de horas totales x+n como x .

Trabajar en días festivos y no ser remunerados.

Exceso de tareas. Supongamos un trabajo de una empresa de diseño multimedia y se haya contratado al empleado como "diseñador" y este, aparte de realizar su trabajo tenga que hacer además de programador, maquetador, desarrollador...

Impago o retraso de los pagos (cobrar el mes siguiente lo que tendría que haber cobrado el mes anterior)

Trabajar en la víspera de un examen para la obtención de un título reglado.

Hacer trabajar al trabajador en horas de clase (horario lectivo).

Hacer trabajos durante el descanso del trabajador (llevarse el trabajo a casa sin estar estipulado)

¿Nota algún parecido con lo que sucede con la panacea de la temporada en el pueblo?.........

Geselandia no es como te dicen que es.

Juan Oviedo

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