28/09/2018

Corromper

Juan Oviedo y el ejercicio de pensar temas de nuestra sociedad
En un reportaje que se le realizo al periodista Hugo Alconada Mon acerca de la corrupción en el periodismo y como se materializaba sostuvo: a través de sus pautas publicitarias, por sus silencios, por hacer preguntas benévolas, por castigar al rival, y completar que el segundo rubro de la campaña electoral en el país es la compra de periodistas.

Ahora, si usted en el pueblo le dice a alguien que trabaja como periodista, "que es un corrupto" por trabajar bajo pautas publicitarias beneficiando a quien lo contrata, sea político, medio municipal o cualquier dirigente en el pueblo, se sentirá ofendido, porque no verá en ello corrupción alguna sino parte de un contrato publicitario.

Lo mismo suceda con aquellos que no repreguntan, ni son críticos o no ponen en tela de juicio lo que dice o afirma su entrevistado, ya que la sagacidad no abunde y ahí no es pertinente hablar o señalar tampoco corrupción.

Oponerse a un político es una clara posición ideológica que en nada tiene de inmoral, de negocio o de malicia, en un sistema democrático la opinión distinta hace justamente al sistema. Y respecto al silencio, es preferible no hablar, que hablar mal sin saber muy bien de lo que se habla, en definitiva este Alconada Mon....

Ahora, en un medio donde la pauta publicitaria es esencial como primera medida, y en un espacio geográfico expuesto a la recesión como son los balnearios costeros, quien puede aportar esa publicidad durante todo el año sea el gobierno municipal, y sugerir " mire no hable mal de mí" o en cierto modo condicionar el contenido de un programa, pero lo dicho, ¿es corrupción o forme parte de un contrato donde pago para adquirir un servicio y éste, me da u otorga el producto por el cual estoy pagando, y que se trata de ese espacio?

Comprar el espacio, ¿es también comprar a quien está llevando a cabo ese espacio?, ¿estamos ante una mercancía?, acaso ¿se compra la fuerza de trabajo y también a quien la ejerce?, no, sabemos que no, la esclavitud ya fue abolida pero si se le impone a ese que debe hablar en ese espacio, contenidos apologistas a una administración, a un político, a un dirigente, a una institución, más allá que sean ciertos o no, ya hay una disposición impuesta por el cual ese periodista difícilmente lo pueda rechazar y de ser así, el rechazarla, enfrentarse a la indeseable condición de perder su fuente de trabajo si llega a ser una persona que respeta sus principios.

¿Qué significa comprar a alguien?, que actúe en contra de sí, pero si sus intereses van en dirección al cliente, bueno, se compra el espacio. Pero si no es así, se compra al individuo, primero como opinión, después como defensa y por último atacando a todo aquel que pueda oponérsele a quien lo compra. Entonces, tal sujeto ya es una mercancía, es un producto, ahora considere algo, el sujeto es exitoso, es escuchado, tiene audiencia, tiene trayectoria, tiene influencia, y eso sea un reflejo de la sociedad en la que se halla, bajo la instancia de la compra y de la venta provocada por la recesión, todo termine por comprarse, todo significa renta, ganancia y alejar las pérdidas. La verdad, la realidad, la ética, el compromiso con los otros, etc., valores en otras sociedades.

Marx decía que la miserabilidad material instalaba otro tipo de miseria que es la social y de ahí, se trasladaba a las conciencia de los hombres, preste atención a los periodistas de su medio, a los dirigentes y a sus políticos, y en especial a usted, que ha posicionado a cada uno en este pueblo donde ese disfuncional decidir termino por atentar contra usted mismo, y no hay mayor corromper que ese........algo que termina por aprisionar al otro.

Juan Oviedo

SiGesellnoticias


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